Autopista Rock
Por: Autopista Rock

DE LA TIERRA
ORQUESTA DE RECICLAJE DE CATEURA
NEPENTES

Bogotá, Parque Metropolitano Simón Bolívar
Domingo 16 de marzo de 2014

THE FOUR HORSEMEN BY REQUEST

Justo cuando se les daba por muertos tras el lanzamiento del pretencioso e inconsistente ‘Lulu’ (un golpe que ni siquiera el competente EP ‘Beyond Magnetic’ pudo borrar) y el reciente tropezón que fue la cinta ‘Through the Never’, Metallica demostró una vez que su historia y jerarquía pesan más que cualquier objeción a su presente y de ello dieron fe las cuarenta mil personas que el pasado domingo se dieron cita en la plaza de eventos del Parque Metropolitano Simón Bolívar para disfrutar de una dosis concentrada de metal a la carta. 16 de marzo de 2014 fue la fecha programada, casi exactamente cuatro años después de su segunda visita a tierras colombiana en marco de la gira promocional de su placa ‘Death Magnetic’.

En una discutida pero en últimas eficiente estrategia se anunció que cada entrada daría al comprador derecho a votar, en un sitio web dispuesto especialmente para tal fin, un total de diecisiete canciones de su escogencia dentro del catálogo de la banda con el polémico ‘Lulu’ como única excepción dentro de las opciones a votar. Dejando así abierta la posibilidad de votar no solo canciones poco recordadas dentro de los lanzamientos mayores sino también lados B y covers grabados por el grupo. La banda se reservó el derecho de elegir el décimo octavo corte entre algunos que se encuentran preparando para un álbum venidero.

La estrategia dio resultado y entre especulaciones sobre qué canciones llegarían a la lista final, la cual podía verificarse en tiempo real en el portal web, así como el tema inédito que debutaría en tarima e incluso sobre si la banda respetaría o no la votación. Solo había una forma de averiguarlo y era asistiendo aquella noche al Simón Bolívar.

Supliendo la cuota local hizo presencia en tarima la agrupación paisa Nepentes, que cuenta con experiencia como telonera de Korn y presentaciones en Rock al Parque y Altavoz. La banda dispuso de poco más de treinta minutos para calentar motores entre el público y, atendiendo a la justicia, debe decirse que tan solo el displicente trabajo en el departamento de consolas les impidió causar un mayor impacto. Como ya es costumbre en este tipo de espacios, el sonido con que contaron distó de ser el mejor y amenazó con empañar lo que en sí fue una interesante presentación comandada por una visión contemporánea del metal en sus diferentes vertientes. Queda esperar que en el futuro se trate con más respeto a los artistas locales y cuenten con herramientas que hagan justicia a su propuesta.

Terminado el show de los teloneros locales la lluvia se hizo sentir con toda severidad, fue un aguacero inmisericorde que no cesó hasta antes de la entrada del artista principal y que indispuso en cierta medida al público al momento de recibir a los dos actos siguientes, la Orquesta de Reciclaje de Cateura y el supergrupo de metal latino De la Tierra.

Los primeros, tal vez conscientes de su posición como foráneos en una jornada designada para el metal, ofrecieron una presentación breve en la cual sus instrumentos, hechos de materiales reciclados, entonaron las melodías de ‘O Fortuna’ de Carl Off, el primer movimiento de la Quinta Sinfonía de Beethoven y ‘Nothing Else Matters’ en lo que fue un claro abrebocas de cara a lo que todos los presentes esperaban, el concierto de Metallica.

De la Tierra subió al escenario cuando la lluvia caía con más fuerza y muchos de los asistentes estaban más concentrados en abrigarse del torrente que de responder al brutal despliegue de metal teniendo lugar frente a ellos. Conformados por Alex González de Maná en la batería, Andrés Giménez de A.N.I.M.A.L. en la voz y guitarra rítmica, Andreas Kisser de Sepultura en guitarra líder y Sr. Flavio de los Fabulosos Cadillacs dieron todo de sí en un set tributo a lo mejor que el groove metal tiene para ofrecer en su forma más pura y brutal. Cortes como ‘Maldita Historia’ (primer sencillo de su homónimo debut), ‘San Asesino’, ‘Rostros’ y ‘Cosmonauta Quechua’ reventaron los parlantes y consiguieron, gracias también a la desbordante presencia escénica de los integrantes, animar a una porción del público que encontró la manera de obviar el aguacero que arremetía sobre ellos.

La lluvia finalmente cesó dejando al público libre para disfrutar del espectáculo principal y contando los minutos para que este diera inicio. En las pantallas gigantes se proyectó un conteo regresivo a cuya culminación apareció un breve video de la banda discutiendo las votaciones en los diferentes países donde tenían programado pasar con ocasión de su gira. Acto seguido se hizo presente el inconfundible tema ‘The Ectasy of Gold’ de Ennio Morricone tomado de la cinta ‘The Good, The Bad and The Ugly’ de Sergio Leone, acompañado en las pantallas con la secuencia dentro de la cual figura en la película y ya todos los presentes sabían que el momento esperado había llegado.

Un intro pregrabado se alzó desde los parlantes anunciando el primer número del concierto que resultó ser la aplastante ‘Blackened’, corte inaugural de ‘…And Justice for All’. Comandados por el feroz doble bombo de Lars Ulrich, quien parece haber recuperado parte de la forma perdida tras el kit en años recientes, la banda no perdió tiempo en incitar a la locura entre el público. Tras un breve saludo por parte de James Hetfield se hizo presente ‘Master of Puppets’ del legendario álbum que lleva el mismo nombre y la euforia de los asistentes amenazó con hacer caer a pedazos la plaza durante los casi nueve minutos de duración del tema, dándose un respiro tan solo durante el interludio melódico coronado con un solo de James.

El tercer corte fue introducido por la mítica ESP Boris Karloff Mummy de Kirk Hammett, fueron los lúgubres arpegios de ‘Welcome Home (Sanitarium)’ y con tan solo tres canciones quienes estuvieron pendientes de seguir la votación online empezaban a corroborar que la banda había respetado el “vox populi”. Acompañado de fuegos pirotécnicos ‘Fuel’ (único representante de la polémica dupla ‘Load/Reload’ en el setlist) volvió a subir los decibeles de la plaza antes de que James se atornillara en la parte alta del escenario y, de la mano de una guitarra acústica, entonara las conmovedoras melodías de ‘The Unforgiven’.

Hetfield volvió a dirigirse al público recordando la promesa de una sorpresa en forma de un tema inédito, promesa que se materializó en ‘Lords of Summer’, canción que debutó aquella misma noche y que todos quienes estuvieron reunidos en el Simón Bolívar pueden presumir de haber escuchado en vivo por primera vez en el mundo. Un corte extenso cuyo riff principal recuerda aquel del galope que comanda ‘Disposable Heroes’ y que deja visto el interés de la banda en reencontrarse con sus raíces. ‘…And Justice for All’ siguió, una de las grandes sorpresas en la votación dada su duración y el tratarse de un corte no tan famoso en comparación con otros que no alcanzaron el umbral, y cabe destacar aquí que ni un solo segundo de la misma fue cortado y la banda la interpretó en su totalidad, desde el irresistible beat de Lars hasta los serpenteantes riffs de James y Kirk. Poco menos de diez minutos de metal contundente, complejo y majestuoso. Un integrante del club de fans oficial de la banda fue invitado para presentar la siguiente canción, ‘Sad But True’, y aquel monolítico riff destrozó cuellos a lo largo y ancho de la multitud congregada.

James volvió a subir a la parte alta del escenario junto a su guitarra acústica y uno de los temas más esperados, ‘Fade to Black’, hizo vibrar los corazones de los asistentes. El melancólico arpegio principal, el atronador estribillo instrumental, el catártico solo de guitarra que lo concluye, todo a la perfección y recibido con el que bien pudo ser el aplauso más estridente de toda la velada. Un simple beat de Lars acompañado de un etéreo teclado pregrabado dio inicio a ‘Orion’, otra sorpresa dentro de la votación y cuya presencia en el setlist sirvió como prueba irrevocable de lo verídico de la iniciativa. Fue este el momento de Robert Trujillo, cuya exquisita relectura al solo de Cliff Burton demostró una vez más su calidad como bajista e idoneidad para ocupar dicha plaza dentro del cuarteto.

Uno de los temas infaltables a las citas con Metallica, ‘One’, siguió acompañado con otro espectáculo pirotécnico, este incluso más vistoso que el de ‘Fuel’, y desde el melódico inicio hasta el atronador final la banda no trastabilló ni un instante. El siguiente plato en un infalible festín de metal de primera categoría fueron ‘For Whom the Bell Tolls’ y ‘Battery’, el segundo presentado por otro miembro del club de fans, y ambos temas, el primero con sus aplastantes pisotones y el segundo con su infernal galope, tuvieron al público al borde de la locura.

Una breve improvisación de Kirk dio paso a ‘Nothing Else Matters’ para normalizar un poco el ritmo cardíaco y permitir a todos disfrutar de las cautivadoras melodías de la famosa balada. Sin mayor aviso James dejó escapar el irresistible riff de ‘Enter Sandman’, uno de los puntos altos de la noche gracias al cálido recibimiento por parte de la multitud y una vez culminado el líder anunció el fin de la velada y se despidió del público.

Pero quienes tienen experiencia en asistir a conciertos sabían que ninguno estaba completo sin un encore, y más aún este pues hasta el momento habían tocado quince canciones de dieciocho prometidas. Como todos intuían la función no había terminado y la banda volvió a su sitio sobre el escenario para incitar al desenfreno nuevamente con el desquiciado asalto a la cordura que es ‘Creeping Death’, completo con la acostumbrada participación del público durante el breakdown coreando aquel siniestro “Die! Die! Die!”.

Lo que siguió fue uno de los momentos más anticipados de la noche, el voto del día. De entre tres canciones para escoger, ‘Ride the Lightning’, ‘Whiskey in the Jar’ y ‘The Day That Never Comes’, se contarían los votos para decidir cuál formaría parte del setlist. A lo largo de la presentación James se tomó el tiempo de verificar el estado de la votación y era claro que la ganadora estaría entre el corte que bautiza su segunda placa o el cover a Thin Lizzy. Cuando llegó el momento decisivo triunfó ‘Ride the Lightning, un triunfo de la historia, de la jerarquía, de lo que representa Metallica por encima de cualquier crítica a su desigual presente.

Como bocado final se hizo presente ‘Seek and Destroy’, único representante del debut ‘Kill ‘Em All’, el himno de la revolución musical que en su momento lideraron los Cuatro Jinetes y un último recordatorio de lo que es Metallica y el porqué, a pesar de sus errores, sigue siendo una de las bandas más queridas por quienes se dicen amantes de ese rico universo llamado metal.

Si algún sinsabor quedó entre los asistentes pudo ser el no ver alguno o varios de los temas que votaron en el setlist (y quien escribe esta reseña quiere tomarse la libertad de decir que hubiera querido ver más extractos del álbum debut); pero por encima de ello primó el respeto de la banda por la votación y su esfuerzo por ordenarla en una secuencia dinámica, entretenida y de buen ritmo para mantener animado al público.

Addenda: Desde este medio extendemos a Evenpro una invitación para que se trabaje mejor el tema de logística pues la salida por las puertas laterales de la plaza demostró ser insuficiente por la estrechez del corredor en relación con la cantidad de personas desplazándose.

Así mismo expresamos nuestra voz de rechazo a los actos de aquellos vándalos e inadaptados que ensucian el buen nombre del rock y de sus seguidores, se trata de una minoría que no representa el sentir de quienes vivimos y amamos esta música.

Kerym Rivas
Fotografías: Javier Cuervo 

Tel (57-1) 2431814 

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