Monsters of Rock Colombia 2025 – El público sabe lo que quiere
El legendario festival ofreció shows de tres bandas internacionales y dos locales

Por: Martha Liliana Chaves
Fotografías: Angie Meza
Fecha: Miércoles 30 de abril de 2025
Lugar: Coliseo MedPlus – Bogotá
Calificación: 8.0
Monsters of Rock es un marca de mucho peso en la historia de esta música. Hace 45 este festival tuvo su primera edición en Inglaterra con la participación de varios grupos, entre ellos Judas Priest y Scorpions. Hoy el monstruoso evento continua escribiendo su historia en otros países con esas mismas dos agrupaciones. Bueno, en el caso de esta segunda edición en nuestro país, sin la participación de los alemanes por motivos que indicaremos más adelante.
La venta de entradas parece que no caminó tan rápido porque hasta el último día se podían adquirir boletas con descuentos casi de la mitad del precio original. De cualquier manera el coliseo situado al occidente de la ciudad sirvió con su infraestructura y condiciones acústicas para albergar a todos los fans del hard rock y el heavy metal venidos desde diferentes puntos.
A las afueras del recinto se vivía un ambiente festivo pese a lo lenta que puede ser la llegada al lugar. Muchos rockeros con sus diferentes looks, pero probablemente los más llamativos era aquellos “glam” que seguramente venían a disfrutar con el espíritu ochentero de los alemanes Scorpions o los suecos Europe, pero que se quedó corto en deseos cuando se reportó la baja en el cartel de los primeros.
Tal y como reportamos en su día, Scorpions no pudo liderar el Masters of Rock en Argentina a raíz de una laringitis contraída por ell cantante de la banda, Klaus Maine. El problema de salud se extendió y a primeras horas de la tarde se anunció que los autores de ‘Wind of Change’ y ‘Rock You Like a Hurricane’ tampoco podrían actuar en nuestro país.

Sobre las tres de la tarde los bogotanos Darkness dieron el arranque a las emociones con un corto pero furioso set. El grupo que lidera el baterista Oscar Orjuela vive una época de renovación que se vio refejada en su álbum “Inhumanidad” (2023) con el que su repertorio equilibra clásicos con materia reciente con una línea de heavy metal muy frontal.
El guitarrista Patricio Stiglich es uno de los mejores interpretes en nuestro país y su aporte es notorio. Héctor Mariño en el bajo también es un integrante clave, enérgico y que siempre tiene la mejor actitud para con el público.
Infortunadamente el grupo no contó con su cantante Alerán , en su lugar fue invitado Adariom Javier Ángel, el cantante original de la banda Legend Maker de Cali, quién realizó un buen papel, aunque tal vez, por la fuerza de la constumbre de ver a Darkness con el carisma y presencia de Aleran, parte del público no estuvo muy convencido, aunque el show salió muy bien en términos generales.
Quedamos con las ganas de escuchar ‘Metalero’ nuestro himno y Canción clave de la agrupación, pero por problemas internos no fue posible. Esperamos escucharlo pronto en otra presentación.
A continuación los veteranos caleños Krönös pusieron la cuota de hard rock en nuestro idioma. Precisamente el cantante Jorge Fresquet se encargó de animar a los presentes con un gran despliegue enérgico, respaldado como es costumbre por la guitarra sensible de David Corkidi. Su accionar en tarima demostró su experiencia; aunque el grupo camina la línea de la nostalgia hace rato, su propuesta cumple a cabalidad la intención de prender los ánimos de propios y extraños.

Con la noche encima el turno fue para los escandinavos Opeth con su metal altamente progresivo. Si bien la carrera del conjunto que lidera el cantante y guitarrista Mikael Akerfeldt está repleta de logros y felicitaciones por su arriesgada apuesta instrumental, lo cierto es que en el contexto de este festival no tuvo los resultados esperados. Quizá por la ausencia de Scorpions, su repertorio se hizo extenso, con subidad y bajadas de distorsión en donde no siempre el audio gozó de la mayor fidelidad dentro de la arena. No cabe duda que en un teatro este grupo es para escucharlo con atención y dejarse llevar, pero en Monsters of Rock resultó algo divisoria su incursión.
Con ello, los fans de Opeth no debieron sentirse decepcionados. Su show arrancó con ‘§1’, parte de su más reciente disco, el aclamado “The Last Will and Testament” y sin mucha conversación, la máquina de acordes y guturales de Akerfeldt tocó piezas clásicas como ‘The Leper Affinity’, ‘In My Time of Need’ y ‘Deliverance’ ante una audiencia que ya colmaba el lugar.

Luego los también suecos de Europe dijeron presente con una actuación brillante, de mucha energía y conexión con tantas personas que iban por ellos como primera instancia. Así cuando se escuchó ‘Rock the Night’ desde la última hasta la primera fila fue todo euforia.
Con una alineación bastante estable, cada uno de sus miembros se encarga de poner lo mejor de sí, y en conjunto no bajan la intensidad en ningún momento. Joy Tempest es un amo del micrófono, y su garganta mantiene el timbre tanto en los temas más duros como en aquellas melodías de carácter nostálgico. Decir que ‘Carrie’ fue vitoreada de forma sobrecogedora sería redundante.
La banda no son solo baladas. Tiene un lado bastante heavy que con el aporte de John Norum en guitarras, el respaldo del bajista John Levén y el golpe certero en tambores de Ian Haugland es pura vibración. Mención aparte para el tecladista Mic Michaeli que trajo la onda del pasado con ‘Open Your Heart’ y por supuesto esas notas inmortales de ‘The Final Countdown’.
Con ello el cierre estuvo a cargo de Judas Priest. Expertos ya en liderar festivales en nuestro país como lo fue el Knotfest en 2018 y 2022, el combo liderado por Rob “Metal God” Halford, brindó la que puede ser considerada una de sus mejores apariciones.

Su repertorio se extendió hasta las 21 canciones con una selección de favoritas que cruzaban distintas eras. ‘You’ve Got Another Thing Coming’, ‘Breaking The Law’, ‘Love Bites’, ‘Turbo Lover’, ‘Painkiller’ y ‘Electric Eye’, entre otras, fueron alzando las llamas del infierno.
De su alineación clásica, Judas Priest no cuenta con la dupla dorada de Glenn Tipton y K.K. Downing, sin embargo sus reemplazos Richie Faulkner y Andy Sneap respectivamente, saben muy bien como ejecutar esos acordes arrasadores donde los punteos llegan hasta la estratosfera. Por su lado los guerreros de mil batallas Ian Hill en el bajo y Scott Travis son un sólido respaldo que mantiene todo con esa aura de banda monumental.
Con 73 años de edad la voz de Halford no da signos significativos de merma. Claro, en Bogotá necesitó por momentos respirar oxigeno, y en el escenario ya no es tan veloz o sus altos de voz tan explosivos, pero entendiendo sus limitaciones sabe cómo mantener ese legado de acero británico indeleble.
Tener a Judas en el menú fue una carta ganadora, ya que si bien muchos extrañamos a Scorpions, el quinteto británico tenía todas las armas para liderar la fiesta y despedirnos con una enorme sonrisa para nuestras casas.
En su segunda edición, el Monsters of Rock Colombia mostró un mejor sonido, y al ser en un espacio más pequeño muy seguramente una logística más eficiente. Eso sí, no para todos resultó fácil desplazarse hasta el Coliseo Medplus, y así mismo retornar a Bogotá. Más allá el evento mantiene su tono retro con una apuesta por demostrar que el rock se vive intensamente de la mano de sus leyendas.
