United for Thrash Fest – Bestias sin bozal
Con seis agrupaciones se celebró la primera edición

Fecha: Sábado 24 de octubre 2026
Lugar: Lourdes Music Hall – Bogotá
Calificación: 9.0
El metal vive momentos de apretada agenda. Algunos podrán pensar que luego del remezón de Rock al Parque los eventos tendrían un descanso. En absoluto. El pasado fin de semana disfrutamos con un festival que le dio al público thrasher lo que deseaban: buenas bandas, buen sonido, buen espacio y mucha cerveza.
Este festival arrancó con la banda que se esperaba lo clausurara: Violator. Los brasileños fueron anunciados como cabeza de cartel pero a consecuencia de las elecciones en el país vecino se vieron obligados a adelantar su show y así poder viajar de regreso a tiempo para sufragar.
De esta manera la agrupación proveniente de Brasilia, se paró en el escenario sobre las 5:00 p.m. con un show contundente. Su discografía no es muy extensa pero sí su discurso contestatario que no se ahorró palabras para censurar a los gobiernos de derecha que apoyan el fascismo en la región, y de su compromiso de pelea contra las ideas conservadoras que atentan contra las clases bajas, la educación y el medio ambiente.

En el plano musical, Violator es un grupo afilado, con buenos riffs y un todo motor de altas revoluciones por minuto en su base rítmica. Las canciones tienen por momentos elementos del viejo thrash metal, con esa atmosfera malevola propia del death. Realmente lo disfrutamos y por extensión el público que arribó temprano para no perderse el accionar de “Pony”, su bajista y cantante, junto a sus tres compañeros.
Luego tocaron Los Denegados y Sobibor. Dos buenos exponentes de la escena nacional. Los primeros no los conocía y mostraron alguna intención punk, los segundos ya son referente del sonido veloz y pesado que se viene gestando en la capital en este milenio.
Perpetual Warfare oficiaron como anfitriones. La banda bogotana cumple 20 años de carrera en los que pasó de ser un número más en la caudalosa corriente del thrash de la ciudad ha ser sus líderes estando presentes en importantes momentos y creando nuevos espacios para la escena. Prueba de ello la consecución de este festival.
Con Perpetual Warfare siempre me parece que sus shows son de mucha conexión con la audiencia. El grupo apela al carisma y redondea con un thrash que posee elementos de heavy metal. Sonido galopante pero al final del día pesado. Los presentes lo vivieron con intensos pogos en platea.

Perpetual Warfare es otro acto que no guarda silencio frente a las injusticias. Su letras de la mano de ese performance combativo, lo hacen una bestia siempre hambrienta. Sobre su próximo disco de estudio, “Nihil Sumus”, se espera bastante.
Ya entrada la noche en todo su calor, le correspondió el turno a Tungsteno. La formación bonaerense no se va por las ramas y tocó con el ímpetu de unos quinceañeros. Su cantante, Gabo García, también dejó en claro sus opiniones sobre la policía, las religiones y las multinacionales. Un show con mucho peso en las cuerdas y un apartado lírico de resistencia, denuncia y lucha.
El remate lo ofreció Fueled by Fire. Uno de los nombres de la camada thrasher californiana propia de este siglo y que curiosamente nunca antes se había presentando en nuestro país. Rick Rangel, su cantante y guitarrista maneja bien el español y supo sacarle provecho a aquello. En particular cuando su compañero, también guitarrista, tuvo inconvenientes por unos minutos con el instrumento.

Como fuese Fueled by Fire no desentonó y dio el zarpazo definitivo a una noche donde los pogos en platea fueron torbellinos constantes. Se notó la comunión con el público. Este llegó pero siempre se desea un poco más de respuesta para que estos eventos tengan una continuidad.
United for Thrash nos entregó una experiencia con una tendencia del metal que nunca ha dejado de estar ahí sacudiendo cabezas y escupiendo más de una verdad. Estoy seguro que todos los grupos de este cartel tienen mucho más por entregar y de su regreso a pistas con shows tan frenéticos, tendremos pronto novedad.
