The 69 Eyes: Amos de la oscuridad
El conjunto rockero gótico retornó luego de 15 años

Texto y fotografías: Edicson Segura
Fecha: Martes 26 de agosto de 2025
Lugar: Ace of Spades Club
Calificación: 9.0
Cuesta creer que transcurrió tanto tiempo entre el debut y el regreso de este combo de personajes que hacen a odas a la noche, las mujeres sensuales y todos sus demonios. Venidos de la fría Helsinki, son capaz de brindar un espectáculo tan ardiente como estremecedor.
Cuatro álbumes ha editado el combo liderado vocalmente por Jyrki 69 desde su primer show en un colmado Ozzy Bar en 2010 a este show en el Ace of Spades Club. Entre ellos, “West End” (2019) y “Death of Darkness” (2023) dan muestras de una creatividad para sentir que están viviendo una segunda juventud pese a que tras sus lentes oscuros ya se evidencian algunas arrugas.
El recinto se vio engalanado por damas muy bien vestidas para la ocasión, donde el negro más que un color es un símbolo de la pasión que despiertan los sonidos góticos. En escena The 69 Eyes es un desborde de rock and roll, en el que el tándem de guitarras de Bazie y Timo-Timo sacan chispas.

La actuación partió con ‘Devils’ y ‘Feel Berlin’. El tono grave y sensual de Jyrki 69 lo mete a una en esa ruta donde solo se vive el desenfreno. Atrás, Jussi 69 castigaba los tambores como un poseído, con el respaldo de un muy presto Archzie en el bajo.
‘Betty Blue’, ‘Still Waters Run Deep’ y ‘Drive’ son prueba de esa potencia en la que se percibe algo de new wave, hard rock y un filo metálico. La audiencia celebró al máximo ‘Never Say Die’ y ‘Gothic Girl’, sin perder de vista la melancolía implicita en ‘Wasting the Dawn’.

Jyrki 69 nos amenazó con la partida tras la enérgica ‘Brandon Lee’. Pero el regreso traería una sorpresa por cuenta de una pulida versión de ‘I’m Eighteen’, original del mítico Alice Cooper. Por último, un himno, ‘Lost Boys’ bajó el telón a una velada que estoy seguro no defraudó a ningún presente.
Esta es una alineación que se ha mantenido estable por más de treinta años. Saben a qué apuntan y no necesitan mayores artificios que el nombre de su banda escrito al fondo del escenario junto a su evidente talento. Antes de que el nuevo día marcara la hora, estas criaturas partieron con los colmillos manchados de gloria.
